- ¿Nikolay imprimía акафисты? - He preguntado Ieronima.
- ¿Donde imprimir? - Ha suspirado él. - y sería extraño imprimir. A
¿A que? En el monasterio a nosotros nadie se interesa de estos. No quieren. Sabían que
Nikolay escribe, pero dejaban sin atención. Ahora, el señor, la nueva escritura
¡Nadie respeta!
- ¿Con el prejuicio a ellos se refieren?
- Exactamente así. Sé Nikolay el viejo, puede, tal vez, la compañía y
Sentiría curiosidad, а esto ya que a ello también cuarenta años no eran. Eran que
Se reían y hasta por el pecado respetaban su escritura.
- ¿Para que él escribía?
- Así, es más grande para el consuelo. De toda la compañía solamente mí uno y
Lo leía акафисты. Llegaré a él a escondidas para que otros no vean, а él y
Es contento que me intereso. Me abrazará, por la cabeza plancha, las palabras afectuosas
Moteja, como el niño pequeño. Encerrará la celda, me plantará cerca de él
Deja leer...
Иероним ha dejado el cable y se me ha acercado.
- Como como si amigos con él éramos, - ha susurrado él, mirándome
Por los ojos brillantes. - donde él, allá y mí. No existo, él echa de menos. Quería él
Me es más grande, а todo por lo que de ello акафистов lloraba. Acordarse
¡De una manera conmovedora! Ahora mí da lo mismo como el huérfano o вдовица. Sabéis, a nosotros en
El monasterio el pueblo todo bueno, bueno, pío, pero... Ni en quien no existe
De la blandura y la delicadeza, da lo mismo como las personas del título simple. Hablan todo
Fuertemente, cuando van, por los pies golpean, hacen ruido, tosen, а Nikolay hablaba
завсегда silenciosamente, es cariñoso, а si notará que quien duerme o reza,
Pasará de largo, como el punto de mira ve комарик. La persona a él era tierno, quejoso...
Иероним ha suspirado profundamente y se ha cogido por el cable. Nos acercábamos ya a
A la orilla. Directamente de la oscuridad y el silencio fluvial entrábamos nadando poco a poco en
El reino encantado completo del humo sofocante, luz que cruje y la algarabía.
Cerca de los barriles alquitranados, se veía claro, se movían las personas. Мельканье de fuego
Daba a sus personas rojas y las figuras extraño, casi fantástico
La expresión. De vez en cuando entre los goles y las personas pasaban los hocicos de caballo,
Inmóvil, exactamente vertido del cobre rojo.
- Van a poner a cantar el canon de Pascua... - ha dicho Ieronim, - а de Nikolay
No, no hay nadie a quien examinar detenidamente... Para él слаже y la escritura no era, como este canon. En
¡Cada palabra, era, examinaba detenidamente! Seréis aquí allí, el señor, y examinen detenidamente que
Es cantado: ¡se corta la respiración!
- ¿А acaso no seréis en la iglesia?
- No me es posible-con... Es necesario Llevar...
- ¿Pero acaso no le cambiarán?
- No sé... Todavía después de las ocho era necesario cambiarme, sí aquí,
¡Veis, no cambian!. А, confesar, quisiera en la iglesia...
- ¿Ud el monje?
- Sí-con... Es decir mí el novicio.
El puente volante se clavaba en la orilla y se ha parado. He metido Ieronimu el hocico por
El transporte ha saltado a la tierra. En seguida la telega con el muchacho y con la tía que duerme
Con el chirrido ha entrado al puente volante. Иероним, flojamente colorado por fuegos, ha apoyado en
El cable, se ha encorvado y ha movido del lugar el puente volante...
He hecho algunos pasos por la suciedad, pero más tuvo que ir por suave,
свежепротоптанной al sendero. Este sendero conducía a oscuro, parecido en
La cavidad, la puerta conventual a través de las nubes del humo, a través de desordenado
La muchedumbre de las personas, распряженных de los caballos, las telegas, las carretelas. Todo esto crujía,
фыркало, se reía, y por todo pasaban luz purpúrea y las sombras onduladas de
Del humo... ¡El caos Verdadero! Y en este tumulto encontraban todavía el lugar cargar
¡Un pequeño cañón y vender los melindres!
Al otro lado de la pared, en el cercado, pasaba no menor суетня, pero
благочиния y el orden se observaba más. Aquí пахло por el enebro y росным
Por el incienso. Hablaban fuertemente, pero la risa y el resuello no se oía. Cerca de
De los monumentos de tumba y las cruces se apretaban uno a otro las personas con las roscas de Pascua y
A los nudos. Aparentemente, muchos de ellos han llegado святить las roscas de Pascua de lejos y eran
Ahora son fatigados. Por las planchas de hierro fundido, que estaban por la raya de la puerta hasta
De la puerta de iglesia, es agitado, golpeando es sonoro las botas, corrían joven
Los novicios. En el campanario se atareaban en también y gritaban.
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